Sin prisas con nuestro bebé

Posted: Junio 7, 2016 By:

Muchas veces nos obsesionamos por que nuestro bebe tarda más que otros niños en gatear o andar, y es una situación a la que no hay que darle la mayor importancia.

Nunca debemos forzar a nuestro bebe a andar o gatear, aunque otros niños de la misma edad ya lo hagan. Es mucho mejor, ayudarlo a fortalecer las piernas, pies y articulaciones, para que no tenga molestias musculares u óseas.

Un buen momento para empezar a ayudar a nuestro bebe, es a partir de los 6 meses, en ese tiempo nuestro bebé empieza a mejorar considerablemente su tono basal (muscular), el fortalecer la musculatura de cuello y espalda facilitarán que pueda adoptar otras posturas adicionales a las que estamos acostumbrados a ver durante los primeros meses de vida.

Podemos acariciar la planta del pie para estimular y trasmitir sensaciones, por ejemplo buscando zonas más sensibles que le hagan efectuar contracciones naturales, si pasamos un dedo suavemente por la cara interna de los dedos, veremos como los cierra, y esto estará estimulando su musculatura.

También podemos poner a nuestro bebé boca abajo para fortalecer el cuello. En esta postura intentará levantar la cabeza y de esta manera está estirando el cuello y fortaleciendo el mismo. Al principio se cansará, pero progresivamente se encontrará cada vez más cómodo.

Otra práctica sería la de estimular la posición de sedestación (sentado), colocaremos a nuestro bebé boca arriba y haremos para que se agarre de nuestros dedos, de esta manera intentaremos estimularlo para que se levante (siempre asegurando la espalda), hasta que pueda realizarlo solo, aunque lleva su tiempo.

Para iniciar los primeros movimientos antes del gateo, colocaremos un juguete cerca de nuestro bebé, pero sin que llegue a cogerlo, de tal manera que le empujaremos de las nalgas poco a poco para que se acerque a cogerlo. De esta manera podrá asociar las acciones para iniciar el movimiento autónomo. Tras este tipo de ejercicios podemos simular el movimiento de gateo ayudándolo durante los movimientos de brazo y piernas, haciendo la simulación del gateo.

Antes de que nuestro bebe empiece a andar, es necesario seguir una secuencia lógica y, como ya hemos dicho anteriormente, no debemos forzar la situación ni adelantarnos al tiempo natural de nuestro bebé.

Debemos ensañarlo primero a mantenerse de pie apoyándose en algo y después, a cambiar el peso de una pierna a otra, no es cosa fácil ni rápida, aquí seguiremos poniendo a prueba nuestra paciencia, pero piensa la primera vez que cogiste un coche, ¿a que no es lo mismo que ahora?. Siempre antes de estos ejercicios tendrá que tener fuerza suficiente en las piernas y cierto desarrollo muscular en las piernas.

Para que estos ejercicios tengan éxito, es conveniente practicarlos cuando tu hijo se encuentre en buena disposición, además debe estar relajado y no tener hambre ni sueño.

Muéstrale siempre respecto, háblale de lo que vayas haciendo en cada momento, debe siempre notar nuestro cariño, muéstrate orgullos@ de los avances y sobre todo, respeta su ritmo,

Dejemos las comparaciones, cada bebé o niño tiene su ritmo natural, y verás cómo pronto empieza a lograr los retos que se le vayan poniendo.

Siempre podemos acompañarlo con la estimulación del masaje infantil, esto nos acercará más y sabremos interpretar los gestos que nos hacen antes de empezar a hablar.